Escudo de la República de Colombia
Panel de Accesibilidad

Columnas

La Universidad de la Nación de cara a los retos del país

13 agosto 2022 | Columna | El Espectador

La Universidad Nacional de Colombia (UNAL) tiene un compromiso histórico con las comunidades de nuestro país. Su trabajo con las comunidades se sustenta en aprender de ellas y con ellas, para poner a su disposición un conocimiento pertinente y construir colectivamente soluciones para sus problemas propios, tejiendo redes de cooperación y solidaridad con quienes pueden contribuir efectivamente a esas soluciones.

La UNAL cumple con esta tarea gracias a su presencia en todos los Departamentos del país. Nuestros estudiantes provienen de más del 80% de los municipios de nuestra nación. Los más de 57.000 matriculados tienen acceso a una amplia infraestructura académica y científica que se encuentra distribuida en 9 sedes: Bogotá, Medellín, Manizales, Palmira, La Paz, Arauca, Caribe, Leticia y Tumaco y en los más de 469 programas que ofrecemos: 102 pregrados, 298 posgrados (especialidades, especializaciones y maestrías) y 69 doctorados: 20 en Ciencias, 22 en Ingenierías, 4 en Ciencias de la Salud, 8 en Ciencias Agrarias y 12 en Ciencias Sociales, Artes y Humanidades. Nuestro quehacer misional cubre las 6 áreas del conocimiento.

Cada una de las sedes de la Universidad se encuentra articulada con las otras gracias a nuestro Modelo intersedes, que permite que las capacidades de toda la Universidad se pongan al servicio de los problemas que ella asume en cada sede y que nuestra Institución, como un todo, aprenda de las regiones en donde hace presencia. Este modelo nos asegura la colaboración estrecha entre toda la comunidad universitaria, siguiendo siempre los más exigentes estándares de calidad.

El trabajo colaborativo de la comunidad universitaria se inscribe en el horizonte de acción de nuestra planeación estratégica a 2034, que ha definido 4 grandes ejes: Construcción de Nación y Paz Territorial, Liderazgo Académico Nacional en un Entorno Global, Armonización de las Funciones Misionales para la Formación Integral y Universidad Autónoma y Sostenible. Esta prospectiva estratégica nos permitirá reforzar el compromiso que hemos asumido con la nación durante casi 155 años de historia.

Dada la naturaleza de la Universidad Nacional de Colombia, nuestro trabajo académico se ha puesto siempre al servicio de la nación. Ahora, cuando el país afronta fuertes cambios políticos y sociales, la universidad reitera su compromiso de contribuir al mejoramiento de la vida de las comunidades. Se hace necesario continuar llevando las discusiones académicas de los escritorios a los territorios y sumar esfuerzos con el propósito compartido de pasar definitivamente la página de la guerra.

Nuestro trabajo en construcción de paz territorial nos ha permitido colaborar con las comunidades en la cocreación de políticas públicas. En la Escuela Permanente de Pensamiento Universitario (EPPU), la Universidad ha agrupado a su comunidad académica, en diálogo con los actores sociales, en 45 centros de pensamiento donde nuestros estudiantes se enamoran del conocimiento puesto al servicio de la búsqueda de soluciones en los territorios.

El trabajo en la EPPU no se queda solo allí. Luego de los estallidos sociales de los últimos años y dando respuesta también a las transformaciones generadas por la pandemia, la Escuela, hasta este semestre que empieza, desarrolló una serie de 29 cátedras estrictamente relacionadas con los problemas del país. Entre los temas abordados podemos mencionar: problemas agrarios en Colombia; configuraciones de la Amazonía contemporánea; construcción de paz; el problema ambiental; juventud; derecho a la Salud, equidad y paz; Orinoquía diversa; riquezas, saberes, problemáticas y retos del Litoral Pacífico Colombiano; y pensamiento crítico caribe.

En esta misma línea el Instituto de Liderazgo Público consolidó la iniciativa Convergencia por Colombia, un escenario de diálogos de país en los que realizamos diagnósticos y formulamos propuestas en ejes claves como la plena implementación de la Constitución de 1991 y de los Acuerdos de paz, la política fiscal y el estado de Derechos sociales como Salud y Educación.

La apuesta que hacemos por la apropiación social del conocimiento se ve reforzada por nuestra Revista UNAL - quinta época, que en sus primeros dos números ha abordado temas tan relevantes como la situación de la educación y de la tierra en Colombia.

Extendemos una invitación al Estado en su conjunto, a la sociedad civil, a las empresas y a todas las instituciones de educación superior para que juntos vigoricemos el ecosistema de la educación, la ciencia, la tecnología, la innovación y el emprendimiento y para qué trabajemos colaborativamente en los problemas del país.

Con una política de Estado que mantenga a la educación superior pública adecuadamente financiada, y a través de una formación integral que ponga el énfasis requerido en la responsabilidad social de profesionales de alto nivel que sean agentes de cambio ético con conciencia social, consolidaremos los liderazgos colectivos y transformadores que impulsen el desarrollo de las comunidades y nos permitan hacer realidad una vida buena y en paz.

*Rectora, Universidad Nacional de Colombia. @DollyMontoyaUN

Compartir