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Columnas

La resiliencia y la flexibilidad de las universidades

17 diciembre 2022 | Columna | El Espectador

En los últimos 5 años el país ha tenido una serie de crisis que han exigido que como sociedad trabajemos de manera solidaria. La pandemia de COVID-19, el movimiento nacional universitario del año 2018 y los estallidos sociales de 2019 y 2021 son coyunturas ante las cuales las universidades fuimos protagonistas, poniendo al servicio del país nuestras capacidades de ciencia, tecnología e innovación para la solución de las crisis y el desarrollo social.

Durante el movimiento nacional universitario de 2018, las universidades públicas se congregaron bajo una serie de demandas que dieran salida a su crisis financiera y lograran la tan necesaria política de Estado para la educación superior. Conseguimos una serie de recursos que fueron un alivio para las finanzas de las universidades y, actualmente, estamos trabajando con el gobierno nacional en la reforma de la Ley 30 de 1992 en sus artículos 86 y 87.

Las universidades importantes aportes para el manejo de la pandemia. En la Universidad Nacional de Colombia (UNAL) acompañamos el proceso de vacunación en los campus y algunas zonas rurales, además, construimos iniciativas como TeleUCI solidaria, que han permitido la atención de miles de pacientes en cerca de 25 departamentos del país. A nivel internacional, en la Unión de Universidades de América Latina y el Caribe (UDUALC) hemos sido testigos de esfuerzos latinoamericanos y caribeños en la producción de vacunas.

Durante las movilizaciones sociales, las universidades contribuimos al desarrollo de plataformas programáticas que ofrecieran soluciones concretas a sus justas reclamaciones. En 2019 la UNAL llevó a cabo 18 Cátedras Nacionales que abordaron estos temas y en 2021 desarrollamos Convergencia por Colombia, una serie de diálogos constructivos de los que surgieron una serie de propuestas en asuntos como la implementación del proceso de paz y la garantía de los derechos fundamentales a la salud y la educación. Los diálogos fueron nutridos por los aportes de 28 centros de pensamiento y distintos grupos de investigación de nuestra universidad que presentaron una mirada sobre los caminos que, como sociedad, debemos recorrer para la solución de esos problemas.

Nuestro trabajo en estos últimos años ha garantizado que la UNAL permanezca viva, activa, solidaria y sostenible. Viva, porque con la contribución de nuestra comunidad mantuvimos la programación académica regular; no perdimos ningún semestre y logramos el aumento en 10% de estudiantes matriculados en la institución. Activa, porque continuamos gestionando el conocimiento en los territorios trabajando y trabajando en las comunidades por su desarrollo. Solidaria, porque tejimos lazos de cooperación en miras de garantizar el bienestar de todos los integrantes de la UNAL y porque armonizamos nuestras funciones misionales trabajando por las comunidades que más padecieron la pandemia. Sostenible, gracias a los cambios culturales que impulsó la transformación digital y la buena gestión de los recursos.

En la UDUALC, organización que agrupa a cerca de 230 instituciones de educación superior de América Latina y el Caribe, hemos trabajado por un liderazgo colectivo y transformador que nos ha permitido participar activamente en la III Conferencia Mundial de Educación Superior y en el Congreso Internacional de Universidades Públicas, espacios donde construimos la hoja de ruta para una educación acorde con las necesidades de nuestros territorios, que contribuya a la erradicación de las violencias y las desigualdades y que se convierta en el principal motor de desarrollo para nuestras naciones.

A través de la Red de Ética, Cultura, Creación, Ciencia, Tecnología e Innovación para la Paz, RED PAZ, la comunidad académica de la Sede Orinoquia ha acompañado el proceso de reinserción de los firmantes del acuerdo de paz en la zona. Esta iniciativa es solo una de las que la universidad desarrolla en su esfuerzo por salir de los escritorios y tejer paz en los territorios.

La excelencia académica al interior de la universidad continuó siendo reconocida nacional e internacionalmente. Aparecimos en los primeros lugares de los rankings nacionales e internacionales y recientemente nuestros estudiantes, docentes investigadores y programas de pregrado y posgrado fueron galardonados en la noche de los mejores del Ministerio de Educación Nacional.

Durante el 2023 la Universidad Nacional de Colombia continuará fortaleciendo la armonización de sus funciones misionales para la formación integral, la gestión del conocimiento para el bien común y la construcción de nación desde sus campus y en los territorios, en los que, desde la sana convivencia, la docencia, la investigación y la extensión, construimos soluciones a los retos de futuro.

*Rectora, Universidad Nacional de Colombia.

@DollyMontoyaUN

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