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La década de los océanos

En 2015, los Estados reunidos en la Organización de Naciones Unidas proclamaron a la década comprendida entre 2021 y el 2030 como la “Década de las Ciencias Oceánicas para el Desarrollo Sostenible”. El propósito es revertir la degradación de los ecosistemas marinos a la par que consolidar su estudio y reconocimiento para abrir nuevas posibilidades de transformación positiva y sustentable de los océanos y de los territorios costeros.

La Universidad Nacional de Colombia, históricamente, ha hecho importantes apuestas para fortalecer el conocimiento y el desarrollo de las zonas costeras e insulares del país. La consolidación de la Sede Caribe, específicamente en la isla de San Andrés, y el Instituto en Estudios de Ciencias del mar (CECIMAR) en Santa Marta, dan cuenta de un proceso de más de 30 años en investigación de punta a través de los programas de maestría y doctorado en Biología Marina y Estudios del Caribe.

La Sede Tumaco de la Universidad Nacional ha promovido una mirada integral para el pacífico colombiano, percibiendo realidades sociales que se deben transformar, los contextos de violencia que deben quedar en el pasado y un aprovechamiento sostenible de la riqueza cultural y de la biodiversidad que tiene toda la región.

Las sedes costeras de la Universidad, en Tumaco y Caribe, apoyan el trabajo de cerca de 20 grupos de investigación en ciencias del mar de toda la Universidad, además de ser las sedes de ingreso para muchos jóvenes de las regiones Caribe y Pacífico que a través del Programa Especial de Admisión de la Universidad se forman como líderes que contribuirán también a la conservación natural y transformación social de estos territorios.

Colombia ha apostado por convertirse en una potencia bioceánica, así lo propone el CONPES 3990 de marzo de 2020. Esta apuesta se alinea con los propósitos de la década de las ciencias oceánicas, así como con los lineamientos propuestos con la Misión Agua y Cambio Climático que es parte de las conclusiones de la Misión Internacional de Sabios 2019. Todos estos propósitos se hacen urgentes al ver, por ejemplo, lo que ha significado la más reciente temporada de huracanes en el archipiélago de San Andrés, Providencia y Santa Catalina, en donde aún tratan de recuperarse de los estragos que deja la rudeza del cambio climático.

Ante la alarma por la posibilidad de colapso de los ecosistemas costeros y el gran desconocimiento de los sistemas oceánicos en todo el mundo, se hace necesario movilizar esfuerzos para generar criterios de sostenibilidad basados en la investigación, ciencia, tecnología e innovación para todas las actividades enmarcadas en la economía “azul”, derivadas de mares y océanos, que contemplan desde acciones de pequeña escala como pesca, acuicultura y turismo, hasta actividades macro como transporte, energía y desarrollos farmacéuticos.

Con el objetivo de fortalecer una estrategia de investigación y acción de largo plazo nació el Centro de Excelencia en Ciencias del Mar CEMarin, que completa 10 años de trabajo colaborativo en red, con más de 100 investigadores referentes de las ciencias del mar en Colombia, con participación de la Universidad Nacional, la Universidad de Antioquia, la Universidad del Valle, la Universidad de los Andes, la Universidad Jorge Tadeo Lozano y la Universidad de Giessen, de Alemania. El trabajo colectivo del CEMarin, en conjunto con la financiación del DAAD alemán, ha delineado una carta de navegación con visión internacional y pertinencia nacional enfocada en los cambios ambientales sobre los sistemas marino-costeros, los recursos marinos, donde se incluye la bioprospección, la acuicultura, la pesca responsable, la energía marina y la relación entre océano y sociedad.

La posibilidad de que Colombia avance en estos pilares dependerá, entre otras cosas, de dar continuidad a las acciones de cooperación y trabajo colaborativo emprendidas en redes como CEMarin, y que a estas se sume la acción decidida de la sociedad, los sectores productivos y las instituciones del Estado. Así lo venimos haciendo en otros escenarios en donde participa la Universidad como en el Instituto de Investigaciones Marinas y Costeras INVEMAR, la Comisión Colombiana del Océano, la Comisión Oceanográfica Intergubernamental para el Caribe y Aguas Adyacentes IOCARIBE, entre múltiples esfuerzos colectivos que nos han permitido investigar, conocer y preservar ecosistemas y territorios diversos como el Seaflower y la Antártida.

Los esfuerzos que hacemos por conocer más de nuestros mares, conservar su diversidad y hacer uso sostenible de sus riquezas serán parte de la clave para acabar con nuestras desigualdades en cumplimento de los Objetivos de Desarrollo Sostenible en esta Década de los Océanos.

Paradójicamente nuestras fronteras concentran una gran parte de las riquezas del país y también la mayor desigualdad y pobreza de nuestra sociedad. Cada vez que miremos a nuestros mares, debemos recordar que allí hay un gran misterio que está ansioso de ser descubierto y preservado como motor del buen vivir en comunidad. El estudio, la protección y el aprovechamiento sostenible de nuestros mares y zonas costeras son parte fundamental del proyecto de nación de todos los colombianos.

@DollyMontoyaUN

* Rectora, Universidad Nacional de Colombia.